Qué ver y comer en Berlín

Nuestra primera visita a Alemania no podía ser otra que a Berlín, y si hay algo que me viene a la cabeza tras la visita, no son sus monumentos, su arquitectura o en definitiva su estética, sino su historia. Y es que todo lo relacionado con Berlín gira entorno a su historia.

Fuimos a mediados de enero, fuera de temporada y reservando con un par de meses de antelación, con lo que los vuelos nos salieron por unos 60€/pers. ida y vuelta! Y 3 noches de aparthotel por 90€/noche, la estancia no fue muy económica, sobre todo porque no incluye desayuno, pero la habitación y la situación compensó con creces!

Nos alojamos a unos 12’ caminando de la puerta de Brandenburgo, zona muy céntrica de la ciudad y la que aconsejo sin duda! Aquí veis la situación y el apartamento:

¿Qué ver en Berlín?

Una vez más, veo prácticamente imprescindible hacer un tour gratis por la ciudad para empaparte de la historia al mismo tiempo que ves muchísimos lugares clave. Estas visitas guiadas suelen empezar además en la puerta de Brandenburgo, esta vez volvimos a hacer el free tour con Civitatis (aquí) y nunca fallan, un imprescindible para estas escapadas. Como hicimos en la escapada a Viena.

Puerta Brandenburgo: Es uno de los pocos monumentos que sobrevivieron a la guerra, situada a la entrada de la ciudad e inaugurada en 1971. Ha sido testigo de momentos míticos como el desfile de las tropas de Napoleón y de Hitler.

Durante la construcción del Muro de Berlín quedó situada como frontera entre las dos Alemanias y no volvió a ser icono de la ciudad hasta la caída del muro. Destaca en lo alto de la puerta, la cuádriga de cobre que representa la Diosa de la Victoria, y siempre abarrotada de gente.

Puerta Brandenburgo

Monumento Holocausto: Construido como recuerdo y en memoria de los judíos asesinados durante el régimen nazi. Es el monumento más peculiar que he visto en mi vida, formado por una cuadrícula de pasillos a base pastillas de hormigón con diferentes alturas, no hay dos bloques idénticos.

Estos bloques se protegieron con pintura antigrafitti, pero el fabricante de esta pintura resultó ser de la misma empresa que proporcionó la sustancia utilizada en las cámaras de gas para Hitler…. con lo que con todo el revuelo finalmente regalaron la pintura.

Requiere mucho respeto el lugar, donde queda prohibido hacer ruido, hacer fotografías fuera de lugar y todo lo que un sentido común normal te sugiere ;-)

Monumento Holocausto

Barrio Judío: Lugar en el que a día de hoy aún se ve la huella de la gran comunidad judía que vivió en esta zona de la ciudad, situada al norte de la isla de los museos, antes de la Segunda Guerra Mundial.

En la calle Rossentrasse está el monumento dedicado a las mujeres alemanas con maridos judíos que se manifestaron y consiguieron que sus maridos no fueran enviados a los campos de concentración.

El callejón Dead Chicken Alley, lleno de grafitis es también un lugar de visita.

Catedral de Berlín o Berliner Dom: Es el centro religioso más importante de la ciudad. De estilo neoclásico, destaca por su cúpula de cobre de color verde, a la que además puedes subir y contemplar las vistas de la ciudad. La entrada cuesta unos 7€.

Alexanderplatz: No estuvimos en esta enorme plaza, lugar en el que se encuentra la Torre de telecomunicaciones, de 368 metros de alto, y a la que se puede subir e incluso dispone de restaurante, por supuesto lugar en el que disfrutar de las vistas de toda la ciudad y más!

En la plaza también está la Fuente de la Amistad entre los Pueblos, la Galería Kaufhof y el Reloj de las Horas del Mundo.

Torre de telecomunicaciones

La isla de los Museos: la oferta de museos de la ciudad es enorme. Nosotros no solemos ir de museos, y en esta ocasión aún con menos motivo decidimos ir a ninguno. Los más conocidos son:

  • Museo de pérgamo: alberga edificios a tamaño original, reconstruidos, como el altar de Pérgamo, la Puerta de Ishtar de Babilonia y la puerta del Mercado de Mileto.
  • Museo Antiguo: Construido entre el 1823-1830, destinado a albergar cuadros procedentes de los castillos de Berlín, Postdam, Charlottenburg.
  • Museo Nuevo: Construido en el 1859, quedó casi destruido en la Segunda Guerra Mundial pero se reconstruyó en el 2009 manteniendo parte de su edificación original. Aquí se exhiben colecciones egipcias y prehistóricas, como el busto de Nefertiti.
  • Galería Nacional Antigua: De 1876 y restaurado tras la Guerra en 2001, alberga cuadros de una colección de arte donada por el banquero Joachim H.W. Wagener.

Barrio Kreuzberg: Es el barrio turco, una zona de lo más alternativa y auténtica que visitar en Berlín. Es como dar un paseo por Estambul, con comida genuina turca como un Kebab, pero en el barrio destaca la estética callejera de grafitis y un mercadillo que organizan de martes a viernes de 11 a 18:30.

Konzerthaus Berlin: Antes llamado Teatro de Berlín, es un edificio situado en Gendarmenmarkt que se utiliza como sala de conciertos. Como la mayoría de la ciudad, fue reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, y se adaptó para el uso de conciertos dado el número de teatros que había en la ciudad.

Konzerthaus Berlin

East Side Gallery: Es un tramo del muro, el más grande que aún permanece en pie en la ciudad, que se ha convertido en una larga galería de grafittis de casi 1,5 km. Nos anocheció dando por allí un paseo, por lo que aconsejamos visitarlo de día, así también habrá más temperatura por cierto! :-D

Muro de Berlín

Campo de concentración Sachsenhaussen: El motivo por el que dejamos de hacer algunas visitas por Berlín es porque decidimos ir a este campo de concentración que nos llevó medio día de visita, situado a una hora aproximadamente de Berlín. Volvería a hacerlo, fue un intenso aprendizaje. Lo hicimos con Buendía Tours (aquí) por tan solo 16€/pers., muy muy recomendable la experiencia.

El campo de concentración, situado en la población de Oranienbubrg, en Brandenburgo, se construyó en 1936 para confinar, y liquidar, masivamente a opositores políticos, judíos, gitanos, homosexuales y testigos de Jehová. Fueron asesinados unos 30.000 prisioneros, sin incluir a los fusilados apenas llegar. El campo se liberó el 22 de abril del 1945, a las 11:08, hora que siempre marca el reloj del campo.

Fue impactante incluso hacer el mismo trayecto que hicieron los presos desde el tren hasta la puerta del campo, caminando, mientras desde las ventanas de las casas de los alemanes de esa calle les miraban…

El campo era inmenso, y especialmente frío. Me estremecía pensar cómo consiguieron sobrevivir con ese frío con un simple “pijama a rayas”. En ese frío campo fueron castigados, con atrocidades que ni entraré y que seguro habrán más, impensables.

Campo de concentración y barracones al fondo

A todo aquél que intentaba escapar tras el muro era ahorcado frente a todos los presos del campo.

Muro perimetral del campo

Las condiciones de los barracones eran, como era de esperar, inhabitables. Así como las raciones de comidas que reciban los presos a diario.

Sanitarios de un barracón

En este campo de concentración fueron prisioneros tanto hombres como mujeres, a los que se les torturaban también experimentando con ellos. Os aconsejo encarecidamente el libro que os diré al final de la publicación.

Sala de autopsias y pruebas

¿Qué comer en Viena?

Currywurst: Un imprescindible, un Must, que tienes que probar, y que no tendrás que buscar porque están por toda la ciudad. Es una salchicha cortada con curry y ketchup, a veces acompañado de patatas fritas o pan.

Currywurst

Eisbein: Otro clásico de la ciudad, codillo de cerdo acompañado con chucrut, mostaza y con puré de guisantes hervidos.

Eisbein

Kartoffelsuppe: Muy popular en la ciudad como primer plato, consiste en una sopa de patata con salchichas troceadas. O a modo pulpo! ;-)

Bretzel: Un tentempié que podrás encontrar en cafeterías, panaderías y en puestos callejeros. Es un pan con forma de lazo, que tanto lo puedes comer/comprar solo en su versión salada.

Bretzel
Bretzel con jamón y queso

Salchichas de un puesto callejero: Y sin duda, lo que no puede fallar es comer salchichas típicas de origen alemán en un puesto callejero, bien cargado de ketchup y mostaza! Un Must!

Salchicha en un puesto callejero

Y hasta aquí la visita express a Berlín, ciudad en la que he pasado más frío en toda mi vida de turista y en la que más me ha hecho pensar y aprender sobre la historia, en concreto sobre la historia nazi claro!

Me despertó tanto la curiosidad que justo aterrizar en Barcelona, como os decía antes, leí un libro que aconsejo a todo aquél que haya estado, o no, para comprender (seguro que solo un poquitín) cómo fue la vida dentro de un campo de concentración, también fuera. Este libro es Sombras en el cielo, escrito por Carme Martí muy de la mano con Neus Català, historia explicada y revisada por la misma Neus Català, una catalana que fue una superviviente de dos campos de concentración, que a pesar de lo que le ocurrió vivió hasta los casi 104 años. Desde que lo leí, debo decir, me quejo menos :-) Esta escapada me supuso un antes y un después.

Ah ah ah! Esta foto no pudo faltar en nuestra escapada!! Jejeje

El Beso en el Muro de Berlín

¿Algún imprescindible que echéis en falta en Berlín?

¡Estaré encantada de leeros!

Puedes compartirlo por aquí si te ha gustado:
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.